El mercado laboral cambia a una velocidad nunca antes vista. La transformación digital, la llegada de la IA y la constante aparición de nuevas tecnologías han redefinido los puestos de trabajo. Frente a este escenario, tanto empleados como empresas necesitan una respuesta: el upskilling para adquirir nuevos conocimientos.
Este concepto, cada vez más popular en foros de formación y desarrollo profesional, no es solo una moda. Es una estrategia para asegurar las oportunidades de empleo de los trabajadores, impulsar la competitividad de las organizaciones y preparar a la fuerza laboral para enfrentar los desafíos que se pueden presentar.
Se refiere al proceso de adquisición de nuevas habilidades para mejorar el rendimiento en el mismo rol o dentro de la misma área de especialización. Dicho de otro modo, el upskilling profesional busca que los empleados no se queden atrás en sus responsabilidades actuales, sino que adquieran nuevos conocimientos relevantes para que puedan crecer y adaptarse a las demandas del mercado.
Por ejemplo: un analista de datos que aprende a aplicar sistematización con Python, o un diseñador que se capacita en herramientas de inteligencia artificial para optimizar su trabajo creativo.
Según el foro económico mundial (World Economic Forum, Future of Jobs Report 2023), el 44% de las habilidades y competencias de los trabajadores actuales cambiarán en los próximos cinco años, lo que convierte al upskilling en un factor crucial para la sostenibilidad laboral.
Aunque suelen mencionarse juntos, existe una diferencia crucial:
🔷 Upskilling: adquirir nuevas habilidades para mejorar dentro del mismo rol. Ejemplo: un desarrollador web aprende frameworks más modernos para crecer en su posición.
🔷 Reskilling: los trabajadores desarrollan competencias para cambiar de área o función. Ejemplo: un ejecutivo de ventas se capacita en formación en testing para convertirse en QA tester.
Ambos procesos, upskilling y reskilling, son esenciales en la administración de personal, pero cumplen objetivos distintos: el primero profundiza, el segundo reinventa.
Según McKinsey, las compañías que combinan reskilling y upskilling logran una gestión del talento más flexible. El primero permite que los empleados crezcan en su rol, mientras que el segundo les abre la puerta a una reinvención profesional.
El término upskilling empezó a ganar protagonismo en los últimos 10 años, a medida que la digitalización avanza. Hoy, con la disrupción de la inteligencia artificial generativa, la automatización y la necesidad de innovación, el upskilling laboral pasó de ser opcional a convertirse en un requisito en medio de esta revolución tecnológica.
El 75% de las empresas en México enfrenta dificultades para encontrar profesionales con las cualificaciones necesarias, por lo que invertir en programas de upskilling en empresas es una solución estratégica. Esto refuerza la importancia de estrategias de formación continua.
La transformación digital no solo implica la adopción de nuevas herramientas, sino una redefinición de los roles dentro de las organizaciones. Los procesos de automatización y la inteligencia artificial están modificando la manera en que trabajamos, creando la necesidad urgente de competencias digitales.
La definición de upskilling, en este contexto, se convierte en el puente entre la fuerza laboral actual y las demandas tecnológicas emergentes. Invertir en la adquisición de nuevas competencias digitales y en aprender nuevas habilidades asegura que los empleados se mantengan relevantes en un mercado en constante evolución.
El mercado laboral prioriza perfiles con habilidades en análisis de datos, ciberseguridad, gestión de proyectos ágiles y uso de herramientas de automatización. Según el Future of Jobs Report 2023 del WEF, afirma que “seis de cada 10 trabajadores requerirán más capacitación antes de 2027”.
Las empresas que no anticipen esta demanda corren el riesgo de enfrentar brechas críticas de talento, mientras que aquellas que implementen programas de upskilling estarán mejor preparadas para competir globalmente.
El impacto del upskilling va más allá de lo técnico: mejora la empleabilidad de los trabajadores y fortalece la competitividad empresarial, lo que también impacta en su desempeño. Un empleado que se capacita en herramientas digitales no solo asegura su permanencia en la organización, sino que aumenta sus posibilidades de ascender y acceder a mejores condiciones.
Al mismo tiempo, las organizaciones que priorizan el desarrollo de habilidades obtienen ventajas estratégicas frente a competidores, lo que consolida un modelo de progreso sostenible en mercados cada vez más dinámicos.
El futuro del trabajo está marcado por tendencias como la inteligencia artificial generativa, la automatización avanzada, el análisis predictivo y la ciberseguridad. Estos avances exigen que tanto empleados como empresas desarrollen una mentalidad de aprendizaje continuo.
El upskilling en el mundo digital no es opcional: es la clave para mantener la competitividad en un mercado global cada vez más tecnológico.
Las empresas líderes ya no ven el aprendizaje como un evento aislado, sino como un proceso permanente. Diseñar programas de upskilling laboral con mentorías, capacitaciones online y talleres internos asegura que la fuerza laboral evolucione junto con la organización. Estos programas no solo mejoran el rendimiento individual, sino que fortalecen la innovación y la colaboración a gran escala.
No se limita a preparar empleados técnicamente: también transforma la forma en que operan las empresas. Permite alinear objetivos de negocio con el desarrollo de talento, impulsar la resiliencia frente a cambios inesperados y consolidar una ventaja competitiva sostenible.
En este sentido, el upskilling se convierte en un motor estratégico que conecta las aspiraciones de los trabajadores con la visión de las empresas.
El upskilling no solo responde a una tendencia global, sino que aporta ventajas tangibles a los trabajadores. Invertir en nuevas habilidades impacta directamente en la empleabilidad, la satisfacción laboral y el crecimiento a largo plazo.
Uno de los beneficios para los empleados más evidente es la posibilidad de avanzar en la propia carrera. Al adquirir habilidades y competencias más profundas, los profesionales están mejor preparados para asumir responsabilidades de mayor nivel.
Por ejemplo:
🔶 Un programador que domina Python puede pasar de tareas repetitivas a proyectos estratégicos.
🔶 Un diseñador que aprende a utilizar herramientas de IA puede ofrecer soluciones innovadoras y aumentar su valor frente a la empresa.
En el Workplace Learning Report 2024 de LinkedIn, se destaca que las áreas de upskilling de empleados y de desarrollo de carrera están entre las prioridades más altas de los equipos de aprendizaje y desarrollo (L&D).
La transformación digital obliga a los trabajadores a mantenerse al día. El upskilling en tecnología permite manejar herramientas que antes no eran parte del trabajo cotidiano.
Por ejemplo:
🔷 En el sector bancario, los asesores financieros han tenido que aprender sobre análisis de datos y ciberseguridad para poder acompañar a sus clientes en entornos digitales.
🔷 En el comercio minorista, los empleados de marketing ya no solo manejan redes sociales, sino que dominan estrategias de e-commerce y automatización de campañas.
Esto no solo aumenta la experiencia del empleado, sino que le hace indispensable dentro de su empresa.
El miedo a la obsolescencia laboral es real: los avances en IA y automatización todos los días desplazan a tareas rutinarias. Sin embargo, la recapacitación a través del upskilling profesional ofrece un camino de seguridad.
En otras palabras, capacitarse en nuevas habilidades digitales no solo abre puertas a mejores oportunidades, sino que reduce la posibilidad de perder el empleo actual.
La formación de habilidades y competencias no solo beneficia a los empleados; también se traduce en ventajas estratégicas para las empresas. Apostar por la formación continua eleva la productividad, la retención de talento, contratación y la capacidad de adaptación al mercado.
Las organizaciones que fomentan el aprendizaje continuo logran una conexión más sólida con sus equipos.
El reporte Developing Employees & Improving Performancede LinkedIn indica que el 94% de los empleados permanecería más tiempo en una empresa que invierte en su desempeño profesional. Esto demuestra que los empleados valoran que su empresa impulse su formación, y que el upskilling en recursos humanos es clave para reducir la rotación.
El potencial de upskilling laboral tiene un impacto directo en la capacidad de las empresas para innovar, adaptarse y competir en un mercado dinámico. No se trata únicamente de mejorar la eficiencia operativa, sino de alinear el crecimiento de los empleados con los resultados del negocio.
El 2024 Global Human Capital Trends Report de Deloitte introduce el concepto de human performance, entendido como el ciclo que conecta los resultados humanos (bienestar, contratación, equidad) con los resultados de negocio. Las empresas que priorizan esta visión —incluyendo el incremento de nuevas habilidades digitales— tienen casi el doble de probabilidad de alcanzar sus objetivos empresariales y humanos.
Además, el informe revela una brecha significativa: aunque 89% de los líderes cree que su empresa avanza en sostenibilidad humana, solo 41% de los empleados lo percibe de la misma manera. Esto demuestra que aún queda mucho por hacer en la implementación de programas de formación y capacitación que realmente impacten en la experiencia del empleado.
En este caso, el upskilling profesional funciona como un puente: permite que los trabajadores mejoren sus competencias, reduce la brecha entre expectativas y realidad, y asegura que las empresas sean más resilientes e innovadoras frente a la transformación digital.
La rapidez con que cambian las tecnologías exige empresas ágiles, capaces de reinventarse en cuestión de meses. El upskilling en empresas es la herramienta más efectiva para responder a crisis, regulaciones o disrupciones sin perder competitividad.
El BID advierte que, aunque la región ha avanzado en conectividad digital, todavía enfrenta una brecha crítica de habilidades digitales que limita la productividad y la inclusión laboral (2023). Cerrar esa brecha requiere programas de formación y capacitación que permitan a los trabajadores aprovechar plenamente las nuevas herramientas.
En este contexto, el rol del upskilling profesional no es solo preparar a los individuos, sino sostener la viabilidad de la organización en el largo plazo, para asegurar que las empresas de América Latina no se queden atrás frente a la competencia global.
El éxito del upskilling depende de identificar qué habilidades y competencias son más valiosas para los empleados y para las empresas en el contexto actual. Estos procesos no se limitan a la parte técnica: también abarcan el liderazgo, el manejo de personal y las habilidades interpersonales que garantizan el buen funcionamiento de una organización, cuyo objetivo es el crecimiento de todos.
Las nuevas habilidades digitales son la base de cualquier estrategia de formación moderna. En la última década, el avance de la inteligencia artificial, la sistematización y la transformación digital ha generado una demanda creciente de perfiles capaces de trabajar con estas tecnologías.
🔶 Ejemplos de upskilling en este ámbito: aprender a programar en Python, dominar herramientas de análisis de datos, comprender metodologías de ciberseguridad o adquirir competencias en la administración de la nube.
🔶 Según el Future of Jobs Report 2023 del WEF, habilidades como el análisis de datos y la IA generativa estarán entre las más demandadas de aquí a 2027.
Para las empresas, invertir en este tipo de capacitación y conocimientos garantiza mantenerse competitivas en mercados donde la innovación tecnológica es constante.
El upskilling laboral no solo se enfoca en habilidades técnicas: también es clave para fortalecer las competencias de liderazgo y administración que las organizaciones necesitan en entornos de cambio constante.
El informe The State of Organizations 2023 de McKinsey Company subraya que los líderes actuales deben ser autoconscientes, inspirar a sus equipos y coordinar redes de trabajo a gran escala. Sin embargo, apenas el 25% de los empleados percibe a sus líderes como realmente inspiradores y comprometidos.
Esta brecha evidencia la necesidad de invertir en procesos y estrategias de formación que permitan a los directivos actualizar sus habilidades y responder a las nuevas exigencias del entorno.
Aquí es donde el upskilling en liderazgo y administración se convierte en un factor estratégico:
🔷 Anticipar cambios del mercado con líderes preparados para tomar decisiones basadas en datos;
🔷 Retener personal en puestos de trabajo, al ofrecer referentes capaces de acompañar el crecimiento de los empleados;
🔷 Impulsar la innovación, al contar con líderes que integren nuevas tecnologías y fomenten la colaboración.
De este modo, el upskilling profesional no solo desarrolla mejores líderes, sino de fortalecer la capacidad de las organizaciones para adaptarse, atraer ingenio y responder con resiliencia a los retos.
Las habilidades blandas o soft skills han ganado un valor incalculable en la era digital. La sistematización y la IA pueden asumir tareas técnicas, pero la creatividad, la empatía y la colaboración siguen siendo exclusivas del ser humano.
🔶 LinkedIn reporta que la comunicación y el pensamiento crítico son las habilidades blandas más demandadas por las empresas a nivel global. (2024)
🔶 Estas competencias incluyen la resolución de conflictos, la adaptabilidad y la capacidad de trabajar en equipos diversos y multiculturales.
El upskilling en recursos humanos debe integrar estas habilidades en los programas de capacitación, pues son las que permiten a los empleados conectar entre sí y dar sentido a la innovación tecnológica dentro de la organización.
Un buen plan debe ser práctico y medible. Para lograrlo, las empresas pueden seguir cuatro pasos clave:
🔷 Detectar brechas de habilidades en los empleados y en los puestos de trabajo.
🔷 Definir objetivos claros, alineados con la estrategia de la organización.
🔷 Diseñar programas de formación que combinen cursos online, talleres internos y mentorías.
🔷 Medir resultados para ajustar el proceso, y garantizar impacto en productividad y satisfacción.
El upskilling profesional se adapta a las necesidades de cada industria:
🔶 Tecnología: capacitación en IA y programación.
🔶 Finanzas: competencias analíticas y uso de herramientas de sistematización.
🔶 Marketing: nuevas habilidades digitales en e-commerce, SEO y análisis de datos.
Esta es la base para enfrentar la transformación digital y la revolución tecnológica. Desde la IA generativa hasta la sistematización de operaciones, el futuro del trabajo exige organizaciones ágiles, y trabajadores con habilidades y competencias en constante evolución.